¿Pantalla de 100 pulgadas en el bolsillo? Probamos las XREAL Air 2: El gadget que salvó mi espalda

Imagen promocional Xreal air 2 pro

A todos nos ha pasado. Llegas a casa, tienes ganas de perderte en un mundo abierto como el de Crimson Desert o trastear con el hiperrealismo de InZoi, pero el sofá te atrapa. La televisión del salón está ahí, a tres metros, pero tus ojos pesan y la postura empieza a pasar factura. Anoche mismo, me quedé frito jugando en el sofá y desperté con ese clásico dolor de cuello que ya todos conocemos.

Ahí es donde entra el gadget que está cambiando las reglas del juego para los que amamos el cine y el gaming, pero odiamos las ataduras: las XREAL Air 2 (y su versión Pro). No son VR, no son un casco pesado; son, literalmente, unas gafas de sol que esconden un cine privado.

Modo panorámico inmersivo

No te confundas con las Vision Pro de Apple o las Quest de Meta. Las XREAL son gafas de Realidad Aumentada (AR). Pesan apenas 75 gramos y lo que hacen es proyectar una pantalla Micro-OLED de Sony justo delante de tus ojos con una resolución Full HD (1920 x 1080 por ojo).

La sensación es la de tener un monitor de 130 pulgadas flotando a unos metros de ti. Lo mejor es que no te aíslan del mundo; puedes seguir viendo lo que pasa a tu alrededor mientras disparas a mercenarios o ves el último estreno de Netflix.

Tienen tres modos de visionado: Uno con fondo más claro, para que aparte de la pantalla veas el mundo tal cual es, otro intermedio, y el modo oscuro total, donde exclusivamente ves la imagen proyectada.

Persona usando las gatas XREAL Pro 2

Fugas de luz y la esclavitud del cable USB C

Las gafas son de lo mejor que podemos encontrar en el mercado, pero no son perfectas. Mientras las hemos estado probando jugando una sesión de The division Resurgence en nuestra Lenovo de 8 GB de RAM, las gafas han tenido que estar conectadas vía cable USB C durante toda la experiencia. Son compatibles con la mayor parte de dispositivos que existen actualmente en el mercado, siempre y cuando tengas este tipo de conexión.

La experiencia no es completamente inmersiva, aunque es normal, ya que tampoco te las venden como algo así. Existen varias fugas de luz bastante notables en los anteojos, sobre todo si estas usando el modo atenuación inmersión total. La parte de la nariz y los laterales son las más notables, pero no es algo excesivamente molesto, te acabas acostumbrando.

En algunos tamaños de pantalla, sobre todo panorámicos, a veces la imagen proyectada puede mostrar algo de desenfoque, todo es cuestión de recolocarte las gafas para que desaparezca.

Veredicto final: Aprobado con nota

Estamos en un momento donde las televisiones de 85 pulgadas valen una fortuna y ocupan medio salón. Por unos 450 €, estas gafas te ofrecen una experiencia visual superior a muchos proyectores de gama media.

Eso sí, tienen un pero que ya hemos comentado: dependen de un cable. Aunque es fino y no molesta, te recuerda que no es magia negra. Pero sinceramente, después de probar lo que es ver una película de acción en una pantalla gigante mientras estás cómodamente estirado en el sofá sin forzar la vista… volver a la tele del salón se hace raro.

¿Y vosotros? ¿Sois de pantalla tradicional o le daríais una oportunidad a este cine portátil?

¿Te ha gustado? Ayúdame a que el blog crezca compartiendo este artículo

No te pierdas ninguna actualización del sistema. Únete a la comunidad de Bits en Butaca.

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio